Y aparecías nueva vez en mi vida, te había sepultado en mi pasado, te alejaste tan repentinamente la última vez que estuviste aquí, que ya no creía posible volver a verte.
Recuerdo claramente aquel último encuentro, y aunque en mis pensamientos no éramos tan cercanos, en mi interior, tenía la certeza de que eras parte de mí, quizás eso no fue más que un pensamiento, una ilusión, un deseo de tener al fin algo mío, bueno o malo, y ese algo eras tú.
Tantos años compartidos, tantos años de vivencias, en los que tú tomabas parte y siempre aparecías en algún momento u otro, tantos años de conocerte que ni recuerdo nuestro primer encuentro, un primer encuentro que me marcaría para toda la vida, pero tan lejano que mi memoria no es capaz de recordarlo.
Aunque no siempre estuvimos juntos, muchas fueron las ocasiones en las que viniste a mi encuentro, muchas las noches en las que me despertabas cuando menos lo esperaba para que saliera apresurado a tu encuentro.
Pero ahora estás aquí conmigo, y me llena de tristeza verte, pues aunque intento alejarme de ti, sigues tan dentro de mí, aferrándote más a mi interior, haciendo más grande este vacío dentro de mí, arrancándome las fuerzas, como si yo fuera tan sólo una temporal pertenencia tuya
Pero estoy decidido a perderte, y esta vez te vas de mí, aunque luego regreses a tomar lo que crees es tuyo, pero estaré preparado para nuestro próximo encuentro, pues a final de cuentas soy yo quien tiene dominio sobre mis intestinos…
Fin